¿Es importante tener un plan de negocio?

Actualizado: hace 4 días

Escrito por: Carlos A. Mariscal

(Director General de ADVICE)

Todo empresario en algún momento escuchará de sus consejeros o de algún asesor hablar de un plan de negocios ya sea para la empresa en su totalidad o para alguna iniciativa particular que tengamos en mente.

Un plan de negocio no es sino la justificación de todos los elementos sobre los que está construida cualquier iniciativa económica, es decir porque creemos que la idea que tenemos podrá ser exitosa. Un plan de negocio es útil para comunicar este razonamiento a socios, bancos, clientes e incluso empleados.

Los elementos que constituyen el plan no son muchos, ni muy sofisticados, pero si deben ser sólidos y transmitir con certeza la justificación del negocio.

El plan debe de partir del mercado, es decir cual es la oportunidad que vemos. Hay clientes insatisfechos, clientes no atendidos, ha surgido una nueva necesidad, la oferta y precio de los competidores da espacio a nuevos participantes. La oportunidad debe estar claramente definida y cuantificada en la justificación. El grado de detalle no siempre es el mismo, depende de la sensibilidad del éxito del proyecto a las variaciones del tamaño.

Otro gran pilar de un plan de negocio es el modelo operativo. La forma en la que el producto o servicio llegará a los clientes partiendo desde la obtención de los insumos, el proceso de transformación y la logística de entrega. Siempre es importante hablar de los canales de comercialización, ya que esto justifica como se llega al cliente final y quienes tendrán que ser en algún momento socios de la empresa.

El conocimiento y la tecnología con la que se sustenta la operación también debe estar clara en el plan, así como los procesos de adquisición y desarrollo de la misma.

La descripción del modelo concluye con la estructura organizacional, los perfiles y en ocasiones las personas que garantizarán el éxito de la empresa.

Todo el plan sin embargo debe concluir con la implicación económica de todo lo que hemos explicado antes. Es decir, derivado de los supuestos anteriores cuales serán los ingresos, los gastos, la utilidad y por supuesto la inversión.

De ésta manera, nosotros, nuestros socios, los bancos o nuestros empleados estaremos claros, de los riesgos, las implicaciones del negocio y por su puesto su rentabilidad.

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